Vivieron su vida en completo desorden público

Por LUIS PEGUT
Fotografía LP/WWPress

CIUDAD Juárez, México.- El teatro es una propuesta que se manifiesta dentro de lo actual en el arte contemporáneo y con un perfil escénico, los personajes se desbordan en un trazo perfecto, una iluminación posible que se adapta a los actores, dentro de una escenografía mínima e interactiva que se complementa con una estética visual, que le da vida al texto de Éveline de la Cheneliére, con la dirección de Cesar Cabrera en la dimensión teatral llamada Desorden público.

Esta reflexión escénica que estuvo en temporada durante el mes de julio de 2018 en Telón de Arena, nos provoca una serie de incertidumbre con su personajes distintos, envueltos en una realidad de cualquier metrópoli, lo desquiciante, la falta de autoestima y solidaridad, el amor y el desamor, la locura, la amistad verdadera y hasta cualquier tema que se puede tornar insoportable.

El perfil de un autobús imaginario en escena, explora distintos estilos de vida que viven en complete desorden público sus personajes, en una atmosfera colectiva que provoca incertidumbres y mantiene al espectador callado y observador. El montaje destaca la participación actoral de Nahomy Ochoa Abbud, que comparte en dualidad escénica los personajes de Ariana y Natalia.

A Ochoa Abbud, se le incorporan para mantener el equilibrio de la obra, las actuaciones destacadas de Ricardo Aguirre, Roberto Beltrán y Christian Valenzuela. Desorden público viene a ser una propuesta de teatro intimista donde la dirección de Cesar Cabrera, nos permite tener un dialogo visual entre los personajes, el espacio escénico y el público.